Agresiones a funcionarios y ahora también sarna entre los presos del «polvorín» de la cárcel de León

 

 

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Hace menos de dos meses, el sindicato de prisiones Acaip denunciaba la «insostenible» situación en el Centro Penitenciario de Villahierro (León) por el riesgo «real e inminente» derivado de las «continuas» agresiones a los trabajadores de un centro que ha visto en menos de un año cómo la población reclusa pasaba de ser de 840 internos a 1.100, lo que lo había convertido en un «polvorín».

 

 

Ahora, el problema en esta cárcel, dependiente del Ministerio de Interior de Fernando Grande-Marlaska, a través de la Secretaría de Instituciones Penitenciarias, es otro.

Y es que el Tribunal de Vigilancia Penitenciaria número 3 de León ha exigido al Centro Penitenciario de Villahierro, en el municipio leonés de Mansilla de las Mulas, que investigue las condiciones higiénico sanitarias de sus dependencias, tras las quejas presentadas por el abogado de dos internos afectados por sarna.

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El escrito del abogado, que va acompañado de undocumento probatorio firmado ante notario, denuncia «las deficientes condiciones higiénico-sanitarias del Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas», que afectan «gravemente» a la salud e integridad física de sus representados. Igualmente, señala que desde hace meses en el interior del Centro Penitenciario se reproducen «brotes de sarna» que han supuesto el contagio de «buena parte de la población reclusa».

«Contagios recurrentes»

En este contexto, considera que las medidas profilácticas adoptadas por la Dirección del Centro se muestran «insuficientes» a fin de «erradicar la plaga detectada». En el caso de los internos a los que representa, ha señalado, se han producido contagios recurrentes en apenas unos meses. «Podemos situar el primero en agosto de 2025, habiéndose reproducido otros en fechas recientes», ha apostillado.

Imagen de la entrada al Centro Penitenciario de León, en Mansilla de las MulasEuropa Press

Además de las «graves consecuencias en su salud», consistentes en problemas dermatológicos, irritabilidad o fiebre, el confinamiento necesario para intentar eliminar el ácaro provoca que los internos enfermos «se vean impedidos de su actividad ordinaria en el interior del establecimiento», según ha informado a Europa Press en un comunicado el Colectivo en defensa de los derechos humanos en las cárceles.

«Al ya muy restringido status libertatis propio del interno se le suma una nueva privación de movimientos y derechoscomo penados, en las que no concurre responsabilidad alguna del afectado, sino que está causado por las precarias condiciones higiénico-sanitarias de prisión y el incumplimiento del deber de la institución penitenciaria en la materia», ha argumentado.

Una muerte por «desatención médica»

En el escrito del abogado se recuerda que durante los últimos años se han producido quejas y protestas de la población reclusa «por la falta de atención médica y menoscabo de la salud» en el interior de esta cárcel. «Sin embargo, parece que la situación no mejora y adolece de cronicidad», ha recalcado.

Para el letrado esta situación es «grave», ya que «en algún caso, incluso se ha tenido que lamentar la muerte de algún recluso, entre denuncias de desatención médica, como la producida en fecha 2-5-2023».

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«El cúmulo de sucesos sugiere un problema grave que bien justifica la intervención de este tribunal para garantizar el respeto y atención al derecho a la salud de la población penitenciaria de Mansilla de las Mulas», expone el escrito y se apoya en la legislación vigente en cuanto a que la Administración Penitenciaria debe velar por la salud de los reclusos. Finalmente, insiste en que el centro debe contar con medidas epidemiológicas «efectivas».